Desde el viernes 26 de junio y hasta las primeras horas del lunes 29 de junio se dieron cita en la Casa Diocesana de Espiritualidad en Málaga las delegaciones de las Provincias de “El Dulce Nombre de María”, Santísimo Redentor de Cataluña, Comisariado de Portugal, el Noviciado Internacional de Salamanca, las Congregaciones de Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón de Jesús (Carmelitas de Málaga) y Hermanas de la Virgen María del Monte Carmelo (Carmelitas de Orihuela), junto a algunos laicos y sacerdotes pertenecientes a la Tercera Orden Carmelita de distintos lugares de España y un nutrido grupo profesores de distintos colegios que atiende la Orden para celebrar el XXXI Encuentro de la Familia Carmelita Región Ibérica.
Enmarcado en el lema “El Carmelo, una familia con corazón” se vivieron encuentros de profunda fraternidad, formación y oración. Las ponencias estuvieron a cargo de la Hna. Teresa Romo Tejedor, RSCJ, el Pbro. Silvio Miguel Bueno Marín, religioso de la Congregación de los Sagrados Corazones, y el P. Desiderio García Martínez, O. Carm., Prior General de nuestra Orden. En la primera Eucaristía, el día sábado 27, concelebrada por los Priores Provinciales de España y el Comisario de Portugal, oramos como comunidad por las víctimas del reciente terremoto ocurrido en Venezuela el pasado 24 de junio, recordando con especial atención la presencia del Carmelo en el país suramericano. Durante la jornada del sábado en las ponencias de la mañana y la tarde, tuvieron lugar mesas de trabajo en las que se intercambiaron apreciaciones y opiniones y se compartió la vivencia de cada realidad en los distintos lugares donde hacemos presencia, enriqueciendo con este ejercicio la formación constante del Carmelita. En horas de la noche después de la cena, los anfitriones nos trasladaron al centro de la ciudad para tener un breve recorrido por las zonas más representativas de Málaga y conocer un poco de su historia e idiosincracia. El día domingo, durante su ponencia el Prior General recordó la importancia de la presencia y la espiritualidad del Corazón de Jesús a lo largo de la historia del Carmelo, como un hilo conductor que hasta el día de hoy sigue acompañando a nuestra familia. En la Eucaristía de clausura, nos recordó tambien la importancia de mantenernos unidos en la oracion y en la vida contemplativa, pilares fundamentales de nuestra Orden. En horas de la tarde visitamos la Casa Madre de las Hermanas Carmelitas de Málaga donde reposan los restos de la Madre Asunción, fundadora de la Congregación, donde también se pudo disfrutar de un concierto a beneficio de Karit, la ONG de nuestra Orden.
El día lunes, solemnidad de los Apóstoles San Pedro y San Pablo, luego de la Eucaristía ofrecida por la vida y el trabajo del Santo Padre, las distintas delegaciones partieron a sus lugares de origen, cargados de la alegría que nos da encontrarnos como hermanos en torno a nuestra Madre.






