Los días 17 y 18 de octubre, profesos simples de las Provincias de Cataluña y de «El Dulce Nombre de María» compartieron en Barcelona dos jornadas de formación, oración y convivencia fraterna con ocasión del VIII centenario del reconocimiento pontificio de la Formula vitae carmelita.
El convento de Barcelona acogió este encuentro con el propósito de profundizar en la Regla del Carmelo y fortalecer los vínculos entre los hermanos en formación de ambas Provincias. Fue también una oportunidad para el reencuentro, pues algunos de los participantes habían compartido el noviciado internacional en el convento de San Andrés de Salamanca.
La jornada del sábado comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el P. Fernando Millán, Consejero de Formación y Estudios de la Provincia de «El Dulce Nombre de María». Tras el desayuno, el P. Fernando ofreció una charla sobre el contexto histórico y la vigencia espiritual de la Regla del Carmelo. A continuación, el P. Nicolás Carrizalez, Consejero de Formación de la Provincia de Cataluña, invitó a los participantes a profundizar en el núcleo espiritual del texto y en su capacidad para seguir interpelando la vida carmelita.
Por la tarde, los hermanos recorrieron el Barrio Gótico de Barcelona en una visita guiada que permitió conocer parte de la historia y del patrimonio de la ciudad. La jornada concluyó en un bar de la ciudad, en un ambiente distendido de conversación y convivencia fraterna.
El domingo, los participantes asistieron a la misa internacional de la basílica de la Sagrada Familia. La diversidad de lenguas y procedencias presentes en la celebración les permitió experimentar de manera especial la universalidad de la Iglesia. Posteriormente se trasladaron a Girona, donde visitaron la catedral y pasearon por el antiguo barrio judío.
La comida, compartida en un entorno de montaña cercano a la ciudad, ofreció otra ocasión para el diálogo y la convivencia. Una cena fraterna en el convento de Barcelona puso fin al encuentro.
A lo largo de las dos jornadas, la reflexión sobre la Regla y la oración encontraron su
prolongación en los momentos de convivencia. La confianza entre los profesos facilitó el intercambio de experiencias sobre su etapa formativa y el diálogo sobre inquietudes y búsquedas compartidas.
La valoración positiva de esta primera experiencia anima a dar continuidad a los encuentros entre ambas Provincias. Estas iniciativas ayudan a cultivar la fraternidad, afianzar el sentido de pertenencia a la Orden y acompañarse mutuamente en el camino de la vocación carmelita.






