Todo lo mariano es carmelita. Nada obsta, pues, que en la página de la extinta Provincia ACV nos tornemos a la memoria libre del Dulce Nombre de María, según el calendario litúrgico romano, con categoría de fiesta litúrgica para la Provincia de reciente erección bajo su patronazgo.
Sin ninguna otra pretensión que la de nutrir la oración comunitaria nos tomamos licencia para ofrecer un subsidio litúrgico ad experimentum. Hemos intentado reunir algunos elementos dispersos en antiguos libros litúrgicos (oficio parvo mariano etc.) a fin de establecer un modesto punto de partida en el rezo del oficio divino así como, en la medida de los posible, de la celebración eucarística festiva comunitaria.
Hemos incluido himnos alusivos al misterio que se celebra de modo que ambienten la atmósfera y presten mayor variedad al escueto repertorio de los himnos que ofrece la liturgia de la horas en el común de santa María, Virgen. Más allá de un conocido texto de san Bernardo, se ha cuidado, en particular, la opción alternativa para la segunda lectura del oficio de lectura. Cabe mencionar el bello fragmento que proponemos de san Romano, el meloda, o “el cantor”. Este autor, relativamente desconocido, fue presentado con tanta finura patrística como pedagogía magistral por Benedicto XVI, en su audiencia general del 21 de mayo de 2008. En cierto momento de su vida, en el siglo VI, Romano gozó de una gracia mariana que transmite el Sinaxario bizantino: se le apareció la Bienaventurada Virgen María y le pidió que se tragara una hoja enrollada. (La imagen destacada en esta entrada, reproduce una miniatura que ilustra el evento en el menologio de Basilio II). A partir de aquella experiencia, Romano predicó en verso. El pueblo fiel asiduo a su predicación aprendía sus homilías y ¡las cantaba con tonos de melodías populares de aquel tiempo! Evidentemente, resulta prácticamente imposible traducir con fidelidad la perfección de la métrica, los juegos de palabras, los recursos estilísticos (repeticiones, paralelismos, rimas…). Puede verse, como botón de muestra en la galería imágenes (más abajo), la reproducción de algunas de las estrofas traducidas.
Subrayando de nuevo que esta edición no ha sido sometida todavía a la aprobación de la autoridad eclesiástica competente, y que por lo tanto no tiene ninguna fuerza litúrgica normativa, ofrecemos aquí enlaces de descarga del mismo documento con propuestas para surtir la oración de las horas, y para la Eucaristía, en dos formatos diversos:
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- en formato editable (Word)
- en formato PDF, listo para imprimir a doble cara (A4 apaisado), y poder plegarlo como un cuadernillo (resultante en tipo A5).
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Prosit! Deo gratias!






